7 oct. 2013

Aceite de semillas de uva para mi piel

¿Qué tal? Hoy quiero contaros un descubrimiento que he hecho en el campo de la cosmética natural que me ha fascinado, por eso, me gustaría compartirlo con vosotras.
Se trata de una novedad en la gama Arkoesencial de los Laboratorios Arkopharma: el aceite de semillas de uva.
Este aceite esencial 100% puro y natural (1ª presión en frío) se va a convertir en uno de mis cuidados esenciales de otoño, puesto que el aceite de semilla de uva es muy preciado por su fabuloso efecto antiedad.




Rico en Omega 6 y 9, promete revitalizar y mantener el cuidado de la piel con una gran ventaja frente a la mayoría de aceites vegetales, pues el aceite de uva es un poderoso protector contra las agresiones ambientales y el paso del tiempo.
Por su elevado contenido en activos antioxidantes y, concretamente, resveratrol, aporta suavidad a la piel y evita la pérdida de elasticidad, contribuyendo a prevenir la formación de arrugas y la aparición de los signos de la edad.
Presenta, también, un gran efecto regenerante de la barrera cutánea.

La Vid Roja es una de las plantas más usadas en fitoterapia, pues sus hojas poseen ingredientes muy beneficiosos para la circulación sanguínea.
Las semillas de uva tienen muchísimas aplicaciones cosméticas por sus conocidos efectos sobre la piel; el aceite extraído de las semillas de uva contiene vitamina E, vitamina A y una elevada concentración de ácido linoleico (76%) y linolénico, ácidos grasos esenciales (también llamados Omega 6 y Omega 3), muy importantes en la síntesis de prostaglandinas, sustancias necesarias para reducir las inflamaciones de la piel.
Además, este aceite es muy rico en resveratrol, un antioxidante que frena el envejecimiento de los tejidos y que favorece su regeneración.











































Independientemente de todos estos beneficios, este producto me gusta bastante porque se puede aplicar en su estado puro tanto en el rostro como en el resto del cuerpo, o bien, puede diluirse en las cremitas o cosméticos habituales.
Para ello, viene acompañado de un aplicador de spray (muy útil a la hora de cubrir las zonas de mayor extensión) y de un cuentagotas (para enriquecer la crema o mascarilla habitual con unas gotitas de aceite o para cuando desee aplicar poca cantidad de producto).

Su alto poder cubriente consigue llegar a todas las zonas con tan solo unas gotas, con lo cual, ¡cunde muchísimo!
Personalmente, yo voy a mezclarlo con mis hidratantes habituales para enriquecerlas, aunque llevo unos días probando a aplicarme este aceite en su estado puro y me encantan los resultados.
La piel lo absorbe rápidamente, quedando un tacto suave y una apariencia sedosa que acaban de un plumazo con la sequedad. A pesar de tratarse de un aceite, la piel queda totalmente mate tras su aplicación, de manera que no deja ni rastro de brillos en la cara. Solo una piel luminosa, cuidada y protegida.