23 sept. 2013

Algo para la vitalidad del cabello…

En innegable que las vacaciones cargan las baterías a tope para comenzar con fuerza “el nuevo curso”, pero el calor, la sal del mar, el cloro de las piscinas y los descuidos típicos del verano pueden hacer que el pelo termine algo dañado.

La falta de vitalidad, deshidratación e incluso la caída del cabello pueden ser algunos de los síntomas más visibles de esta situación (¡horroroso levantarte y ver la almohada llena de pelos!).
¿Cómo poner freno a esta situación? Yo, personalmente, voy a decantarme por un tratamiento de Arkopharma cuya nueva fórmula reforzada contribuye a la conservación y belleza del cabello.
Uno de mis propósitos para este otoño es conseguir revitalizar mi pelo con Arkocapil Advance FORTE.




Cada cápsula contiene: Cistina, L-Metionina, Vitaminas B5, B6, B9, D3, Biotina, Zinc, Cobre, Hierro y Selenio.

  • Cobre: Mineral esencial en la formación del pigmento (color) en el cabello.
  • Hierro: Se encarga de transportar el oxígeno a los folículos del cabello, que resultan fundamentales para su crecimiento y vitalidad. El hierro fortalece el cabello, reduciendo su fragilidad, mientras que su déficit produce su caída.
  • Selenio: Es un antioxidante que protege a las células (incluidas las del cabello) de los radicales libres.


Como podemos ver, una composición de lo más atractiva para lograr resultados eficaces. El cabello y las uñas están formados principalmente por proteínas, en su mayoría queratina y Arkocapil Advance FORTE realiza un aporte de nutrientes que ayudan a la síntesis y al adecuado metabolismo de las proteínas (Vitamina B6 y Zinc), así como a la conservación del cabello (Biotina, Zinc y Selenio) y al cuidado de la coloración natural de éste (cobre).

Con este tratamiento, que se vende en farmacias y parafarmacias, el cabello volverá a recuperar su buen estado, el brillo y la fortaleza propios de un pelo sano y cuidado.






22 sept. 2013

Zapatitos de cristal


¿Qué tal está marchando el fin de semana? A mí me está apeteciendo hacer un huequecito para contaros sobre una de mis adquisiciones de este verano en Puerto Banús.

En mi último post os explicaba que estuve de escaparates e hice algunas compras, entre ellas, estos bonitos zapatos de CARLA VENIZE que a continuación paso a enseñaros.

Lo primero que me llamó la atención fue su diseño: totalmente transparentes haciendo un juego de color entre blanco, plateado y negro, con tacón de estructura hueca y motivo de charol en forma de flor. Comprobé que el tacón (de 6 centímetros) me hizo sentir estable y muy cómoda, teniendo en cuenta que nunca había usado zapatos con este tipo de tacón hueco y, hasta entonces, me habían dado algo de reparo por eso de pensar en estar apoyando el peso sobre algo que no es completamente macizo. Pero todo fue probármelos y comprobar que, además de belleza, iban a aportar comodidad a mis pies; tienen el alto perfecto para estilizar sin provocar que al final acabes agotada. Algo imprescindible más aún en verano, que los días son más largos y tenemos mil planes cada día…

Por su diseño, he podido darles mucho uso, pues quedan bien tanto con faldas, shorts o vaqueros (para caminar por el paseo marítimo) como con prendas formales como, por ejemplo, vestidos para la noche. Además, por su transparencia, son fácilmente combinables prácticamente con cualquier prenda y color, ¡todo un comodín!

Además, quise completar mi look para esos días aplicando en las uñas de pies y manos un esmalte de ALESSANDRO en purpurina plateada a juego, que casaba bastante bien y que aportaba una dosis extra de brillo al conjunto.








Ya el tiempo está cambiando y vamos disminuyendo progresivamente el uso de  sandalias o zapatos tan descubiertos, así que los he devuelto a su caja y allí permanecerán a buen recaudo, hasta los primeros rayos de sol del próximo año.










19 sept. 2013

Una parada veraniega: Puerto Banús

Antes de que los días vayan volviéndose más cortos y menos luminosos, me apetece contaros una de las paradas que hice este verano durante mis vacaciones. Si es que me está entrando una nostalgia de los días de sol…

Este año, el descansito tocó en Málaga: Marbella, Estepona y Puerto Banús, cada sitio especial y con su propia magia. Aunque, si os soy sincera, Puerto Banús (nunca antes  había estado) me robó el corazón; un auténtico oasis donde todo parece estar hecho por y para la diversión.

Calles transitadas, turismo a tope y tiendas para querer comprártelo todo.  Uno de los caprichitos que me permití fueron unos preciosos zapatos de Carla Venize de los que ya os hablaré en mi próximo post (prometido) y a los que, por cierto, les he dado bastante uso.

Un sitio de copas que me impresionó bastante por la belleza del lugar físico en sí y del entorno fue el Astral Cocktail Bar: un local-barco a pie de playa donde las vistas invitan a la conversación relajada y la distensión. ¡Ideal para hacer un poco de vida social! Mi recomendación: ir a la hora de la puesta del sol para tomar deliciosos cócteles mientras vemos cómo se despide el día.

¿Puerto Banús de día o de noche?; da lo mismo. Vayas cuando vayas, hay que disfrutarlo y vivir cada momento, respirar el ambiente, degustar su excelente oferta gastronómica, tomar el sol en sus playas (ya sabemos: ¡con la debida protección!) y sentir esos rayitos que dejan un bronceado perfecto para lucir tipito.











Yo soy de las que apuestan por elegir distintos destinos cada año para darse la oportunidad de vivir experiencias variadas y ampliar horizontes, pero seguramente el año que viene no me resistiré a la tentación e intentaré hacer otra visita para volver a reencontrarme con un lugar que creo que se ha ganado su buena fama a pulso.