20 sept. 2012

El consumo de drogas y sus consecuencias psiquiátricas

A las múltiples consecuencias psicológicas y físicas que conlleva el consumo de drogas (dependencia, enfermedades infecciosas y respiratorias, cirrosis, neuropatías, cardiologías, etc.), hemos de sumarle también las de tipo psiquiátrico (depresión, trastorno bipolar, psicosis, esquizofrenia…).
Las drogas y sus consecuencias
psiquiátricas

En la actualidad, el 83% de consumidores de tóxicos sufren de trastorno antisocial de la personalidad; el 60%, de trastorno bipolar y el 47%, de esquizofrenia.



A pesar de estos datos, la sensación de riesgo existente por parte de la población respecto este asunto es bastante reducido.



Por añadidura, las drogas legales, como el alcohol, el tabaco o los fármacos hipnosedantes están socialmente muy aceptadas, aunque constituyen una vía de entrada al consumo de tóxicos.



El Dr. Javier García Campayo, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Miguel Servet y Profesor Asociado de Psiquiatría de la Universidad de Zaragoza, manifiesta lo siguiente: “la percepción social del riesgo de consumir drogas es muy baja. En el caso del alcohol, su consumo es en situaciones sociales y de celebración y se encuentra completamente aceptado. No hay suficiente conciencia de la capacidad que tiene el consumo de drogas para producir enfermedades psiquiátricas y físicas. El consumo de tóxicos favorece la aparición de las psicosis. Por esta razón, los trastornos relacionados con la esquizofrenia en España se han incrementado de forma importante y aparecen varios años antes de media por el abuso de sustancias”.

¿Qué son las drogas?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la droga, como: “Toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración del funcionamiento natural del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible de crear dependencia psicológica, física o ambas”.

Podemos hacer una clasificación de los tóxicos, atendiendo a siete grandes grupos:

1. Opiáceos: Heroína y morfina.


2. Psicoestimulantes mayores: Cocaína, anfetaminas.

3. Psicodepresores: Alcohol, barbitúricos, benzodiacepinas.

4. Cannabis: Hachis, marihuana, THC.

5. Alucinógenos: LSD, mescalina.

6. Solventes: Benceno, tolueno, acetona.

7. Psicoestimulantes menores: Tabaco.

Es posible que se consuman varias drogas de manera secuencial (policonsumo), o bien, de manera simultánea (politoxicomanía).




COCAÍNA

A Se calcula que los hombres consumen esta sustancia dos veces más que las mujeres.

B Su consumo suele ser más esporádico que el de otras sustancias, como el alcohol o la heroína.

C Tiene una alta capacidad adictiva, debido a su rápida tolerancia.



DERIVADOS DEL CANNABIS

A Provocan euforia y sensaciones placenteras.

B El 10% de las personas que los han probado sufren dependencia.


ALCOHOL


A Es un depresor del sistema nervioso central (SNC).

B A largo plazo produce tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia.

C Se suele asociar con el consumo de otras drogas legales (tabaco, etc.) o ilegales (heroína, cocaína, cannabis, etc.).

D Su consumo puede derivar en lesiones en el cerebro de carácter irreversible, así como defectos metabólicos, malnutrición y otro tipo de enfermedades.

E Se suele asociar su consumo con trastornos psiquiátricos (depresión, psicosis, demencia, etc.).



ÉXTASIS

A Es la droga de síntesis más consumida.

B Su acción es estimulante y psicodélica.

C Puesto que su composición es desconocida, resulta altamente peligrosa.

D Su consumo provoca, a largo plazo, un deterioro permanente de las neuronas serotoninérgicas y los daños cerebrales pueden permanecer años después de suspenderse el consumo.



El consumo y sus consecuencias

El consumo de tóxicos ocasiona diversos problemas derivados de su toxicidad, así como alteraciones sociales generadas, por ejemplo, por la delincuencia y marginalidad asociadas a la ilegalidad de algunas de estas sustancias.

Otros problemas son:


- Mayor vulnerabilidad física y psíquica del consumidor, así como posible adicción física o psíquica.

- Alteraciones en el funcionamiento cerebral, puesto que los tóxicos interaccionan con determinados neurotransmisores cerebrales.

- Deterioro del control sobre el consumo del tóxico, debido a la dependencia psíquica o psicológica.

- Dependencia física (se produce cuando aparecen síntomas de abstinencia al suspender el consumo).

- Cuando el acto de consumir se convierte en una adicción o dependencia, estamos ante una enfermedad que precisa del tratamiento adecuado.

- Problemas de salud o incapacitación, contagio de infecciones, episodios de sobredosis, etc.


Respecto a los principales rasgos de personalidad relacionados con el consumo de sustancias tóxicas, podemos destacar las siguientes:


1. Baja tolerancia a la frustración.

2. Impulsividad.

3. Hiperactividad.

4. Ansiedad.

5. Depresión.

6. Baja autoestima.


Patología dual:

Llamamos patología dual a la coexistencia del trastorno de consumo de sustancias psicoactivas con otros trastornos psiquiátricos. De este modo, distinguimos:


a. Individuos que sufren un transtorno por uso de drogas secundario al psiquiátrico. Como ejemplo, podemos citar aquéllos pacientes bipolares que consumen cocaína en fases depresivas, a modo de antidepresivo.

b. El trastorno psiquiátrico es secundario al consumo de sustancias (varias drogas, como la cocaína, las anfetaminas o el cannabis pueden causar psicosis a medio o largo plazo).

El consumo de tóxicos puede llevar asociados potenciales trastornos psiquiátricos (fundamentalmente esquizofrenia, trastorno bipolar, etc.).


Detección y tratamientos
Es habitual que el paciente que sufre de drogodependencia rehúse a solicitar ayuda médica. Por lo tanto, en Atención Primaria, el abordaje de este problema suele ser complejo.


El médico de familia puede diagnosticar y desarrollar labores preventivas, además de estar en contacto con otros especialistas. La patología de la adicción será remitida y tratada en Unidades Especializadas, donde distintos especialistas desarrollan un trabajo conjunto (psicólogos, psiquiatras, etc.).

Los tratamientos variarán en función del tipo de tóxico, entre otras cosas; y es fundamental que el tratamiento farmacológico se complemente con el psicológico.






















16 sept. 2012

Nutrición: Dieta Mediterránea


La Dieta Mediterránea:
Fuente de Salud


Reconocida mundialmente por su acción beneficiosa para la salud, la Dieta Mediterránea no es sólo una pauta alimenticia sino, más bien, un estilo de vida. La  Dieta Mediterránea combina ingredientes de la agricultura local, con las recetas y formas de cocinar propias de cada zona, comidas compartidas, celebraciones y tradiciones, todo ello unido a la práctica de ejercicio físico moderado, realizado con una frecuencia diaria. Todo ello se potencia con un tipo de clima benigno. Podemos establecer, por tanto, la Dieta Mediterránea como un modelo de vida saludable.

Dieta Mediterránea



¿Qué entendemos por Dieta Mediterránea?

Según nos explica D. Roberto Sabrido, presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, como pauta alimenticia, la Dieta Mediterránea es una combinación equilibrada y completa de los alimentos, basada en productos frescos, locales y de temporada en la medida de lo posible. Identificada con los pueblos de la cuenca mediterránea y habiendo sido transmitida de generación en generación desde hace muchos siglos, está íntimamente vinculada al estilo de vida de los pueblos mediterráneos a lo largo de su historia.

Entre los países mediterráneos que representan este tipo de dieta o patrón de alimentación, destacan los de la cuenca mediterránea, como, por ejemplo: España, Italia, Grecia, sur de Francia, etc.
En ellos existe un elevado consumo de cereales, verduras y hortalizas, legumbres, frutas, aceite de oliva (como grasa culinaria), pescado y vino en cantidades moderadas.



Rasgos fundamentales:

La Dieta Mediterránea tiene unos rasgos característicos que la diferencian de otro tipo de dietas y estilos.

Dña. Susana del Pozo de la Calle, Directora de Análisis Survey Unit de la Fundación Española de la Nutrición, establece algunos de ellos:


  1.   Utilización del aceite de oliva como principal grasa culinaria.

  1.   Abundancia de alimentos vegetales, tales como:

    • Frutas y verduras frescas.
    • Cereales (principalmente en forma de pan o pasta).
    • Legumbres.
    • Frutos secos.

  1.  Consumo frecuente de pescado.

  1.  Ingesta regular y moderada de vino en las comidas (en adultos sanos).


  1.  Bajo consumo de carnes rojas.

  1.  Leche y derivados lácteos.

G.Uso frecuente de especias y condimentos variados (limón, ajo, pimentón, hierbas aromáticas: orégano, perejil, tomillo, laurel, hinojo).



¿Por qué es recomendable?

Este tipo de alimentación presenta un perfil calórico (aporte de los macronutrientes y el alcohol a la energía total) adecuado, baja en grasas saturadas, rica en vitaminas, polifenoles y determinadas sustancias antioxidantes, tales como los flavonoides.

Al referirse a ella, D. Roberto Sabrido califica a la Dieta Mediterránea como “equilibrada, variada y con un aporte de macronutrientes adecuado. Tiene un contenido bajo en ácidos grasos saturados y alto en monoinsaturados, así como en carbohidratos complejos y fibra. Hay que añadir los (beneficios) derivados de su riqueza en sustancias antioxidantes”.


Sin embargo…

En la actualidad no todos los países de la cuenca del mediterráneo (incluida España) siguen las pautas propias de la Dieta Mediterránea debido, sobre todo, a la introducción de modas y de alimentos procedentes de otras culturas. De ahí que, entre otros factores, el sobrepeso y la obesidad hayan sufrido un notable aumento en España.

A este respecto, Dña. Susana del Pozo de la Calle, afirma: “En relación a España, la dieta de los españoles se ha modificado notablemente en los últimos 40 años, alejándose del modelo tradicional de Dieta Mediterránea”.






10 sept. 2012

Belleza: Rosa de Mosqueta

Rosa de Mosqueta:

¡Consigue una belleza natural!


A veces pensamos que la utilización de productos caros y sofisticados nos garantiza el mejor cuidado para nuestra piel. Sin embargo, ésta te agradecerá que la mimes con productos totalmente naturales, cuyos efectos son más sanos y beneficiosos. Por eso, deberíamos aprovechar las múltiples opciones que nos ofrece la naturaleza para tratar las pequeñas y grandes imperfecciones de nuestra piel. Este mes nos centraremos en las bondades de la Rosa de Mosqueta.

Rosa de Mosqueta
Para saber más acerca de ella, hemos entrevistado a D. José Luis Gallego Liñán, Doctor en Ciencias de la Salud y Director de la Escuela Hufeland.



¿Qué es la Rosa de Mosqueta?


Es un arbusto silvestre con propiedades medicinales, originaria de pequeñas zonas de Chile y Perú.


¿Cuáles son sus propiedades?


Fundamentalmente, sus propiedades son: cicatrizante, hidratante, eliminador de machas resistentes a otros productos y, además, previene el envejecimiento y deterioro de la piel en sus capas más profundas.


¿De qué parte de esta planta se obtiene el aceite de Rosa de Mosqueta?


Del fruto que queda después de la caída de los pétalos.


¿Cuáles son las características del aceite de Rosa de Mosqueta y qué beneficios se obtienen con su aplicación?


El aceite de Rosa Mosqueta es un aceite rico en ácidos poliinsaturados, con un gran poder de penetración en la piel y que hidrata, regenera y limpia desde las capas más exteriores, a las más profundas de la misma.


A parte de su uso cosmético, ¿tiene alguna otra aplicación?


Sí, el aceite se utiliza también para eliminar cicatrices y solucionar algunas heridas complicadas.
Sus pétalos se usan, en infusión, para corregir algunos trastornos digestivos. Es diurético y tiene efecto laxante, suave y beneficioso en procesos depresivos.


¿En qué casos se aconseja su uso?

La Rosa Mosqueta es una gran amiga de la piel y se puede utilizar en mujeres y hombres de mediana edad para evitar el envejecimiento prematuro de la misma.
También la utilizaremos en casos de quemaduras, cicatrices y manchas. La frecuencia aconsejable es de una o dos veces al día.
Actualmente, el uso de aceite de Rosa de Mosqueta está muy recomendado por la Comunidad Científica, para corregir cicatrices y manchas en la piel.


¿Al cabo de cuánto tiempo se notan los efectos?


Entre la tercera y sexta semana de uso se empiezan a notar efectos beneficiosos para la piel, aunque algunos efectos hidratantes y suavizantes se notan desde el primer día.


¿Puede este aceite mezclarse con otros aceites naturales?


Sí, formando parte de otras mezclas más complejas.


¿En qué casos no es recomendable el aceite de Rosa de Mosqueta?

No se conocen contraindicaciones.











7 sept. 2012

En primera persona: Ruth Gabriel


Ruth Gabriel: “La Plataforma de Mujeres Artistas Contra la Violencia de Género ha solicitado la creación de observatorios de la violencia de la mujer”


Desde que interpretara a los nueve años a Ruth Abellán en la serie infantil Barrio Sésamo, Ruth Gabriel  ha demostrado su valía profesional a lo largo de una dilatada trayectoria artística que le ha valido la Concha de Oro y el Premio Goya a la Mejor Actriz Revelación, demostrando con ello su consagración en el mundo cinematográfico. Paralelamente al ejercicio de su profesión, la actriz gaditana desempeña una gran labor en defensa de los derechos humanos y, especialmente, en la lucha contra la violencia de género. Integrante de la Plataforma de Mujeres Artistas Contra la Violencia de Género, manifiesta de forma activa su solidaridad con los problemas sociales más preocupantes del momento

Ruth Gabriel
FOTOGRAFÍA: Luis Mariano Martínez Calvo

“Siempre he sentido los temas sociales a flor de piel”

Mi profesión me ha permitido entrar en contacto con otras culturas y países, muchas veces, por desgracia, menos favorecidos que los nuestros. Con diecinueve años viajé a Colombia con ocasión del rodaje de una película y allí entré en contacto con los niños colombianos y sus realidades. Fue entonces cuando empecé a ver cosas que no deberían ser así.

Como hecho anecdótico, puedo contar que durante mucho tiempo me venían preguntando si era feminista, a lo cual siempre respondía con un rotundo “no”. Pero es que en mi esquema familiar el feminismo no tenía sentido, y digo esto porque yo he tenido la suerte de tener un padre y una madre que se han encargado de sus hijos con un cincuenta por ciento de responsabilidades. Por lo tanto,  yo me he criado igualmente por un hombre que por una mujer. Es lógico, por tanto, que pensara que las diferencias por razones de sexo eran algo absurdo.

Sin embargo, cuando mis obligaciones profesionales me hicieron salir del núcleo familiar y comenzar a viajar y a conocer algo más el mundo, fui plenamente consciente de lo que había alrededor.

Hoy por hoy, en pleno siglo XXI, observo unos atrasos que yo no he visto en mi casa. Más bien, todo lo contrario.  El mío ha sido un hogar en el que ha reinado el respeto del hombre hacia la mujer, y viceversa; el respeto hacia la persona en sí.

Sin embargo, posteriormente, ya como profesional, he notado su ausencia por parte de muchas personas.

Ya en las escuelas es notoria la escasez de referencias que se hacen a mujeres relevantes que han existido a lo largo de la Historia, frente al alto porcentaje de personajes masculinos que se citan y estudian. Esto es un claro síntoma de que algo no funciona.

Quién sabe, por ejemplo, que la primera programación que se hizo en el mundo (en el campo de la informática) se la debemos a Ada Lovelace (Ada Augusta Byron King)… Y como ella, muchísimas otras mujeres ilustres han permanecido ocultas tras las sombras porque se les ha negado la importancia que han tenido. Y este desinterés por la obra femenina ha permanecido a lo largo del tiempo.  Sin ir más lejos, mi madre, que es escritora, no tiene el mismo tratamiento ni la misma relevancia siendo mujer que siendo hombre,  y eso es algo que me empieza a preocupar.

En cuanto al maltrato, hay una cosa que me ha chocado mucho: comprobar que mucha gente cree que esta lacra es meramente una cuestión cultural. Nada más lejos de la realidad, puesto que existen miles de casos de mujeres con una educación exquisita y altísimos niveles culturales que han sufrido maltratos tanto físicos como psíquicos.

Por lo tanto, es incierto que la violencia hacia la mujer dependa meramente de cuestiones culturales. Yo misma estoy conociendo mujeres con una cultura maravillosa, ostentando puestos increíbles, y con una entereza estupenda que, sin embargo, no se han dado cuenta de que han estado siendo maltratadas durante años, hasta que un día tocan fondo y, por fin, comprenden que realmente están viviendo situaciones insostenibles.

Ésta es una de las cuestiones que yo creo que están mal planteadas. La gente piensa que las mujeres maltratadas pertenecen normalmente a una clase social muy baja, con pocos estudios, con una cultura insuficiente… En absoluto. Todos podemos ser víctimas en cualquier momento de los malos tratos. Ninguna de nosotras somos inmunes. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme por qué mujeres tan maravillosas pasan por el trance de los malos tratos y los soportan con resignación.

En el polo opuesto, me encanta admitir que el hombre también está cambiando. Está costando mucho, y no son tantos los hombres que se miden en la misma balanza que las mujeres, pero estamos ante una nueva realidad. Existen  pequeños síntomas indicativos de que las cosas están cambiando. Un ejemplo lo encontramos en los aeropuertos. En ellos, hace años encontrábamos zonas públicas para que las mamás pudieran cambiar a los bebés. Estos servicios se prestaban únicamente en los baños de mujeres. Hoy los encontramos en espacios neutros. Son detalles que parecen insignificantes, pero que realmente dicen mucho. Nos muestran cómo actualmente los hombres se están involucrando más. Y necesitamos de esos hombres, puesto que esta lucha no la podemos llevar a cabo desde un solo flanco. He de recalcar que ésta no es una lucha de mujeres frustradas, sino que hay hombres que necesitan también su equilibrio y su derecho a poder tener unos sentimientos que les han sido negados.

“La Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género actúa en situaciones, en países y en temas donde el asunto del género supone un problema”

La problemática por cuestiones de género puede adoptar muy diversas manifestaciones, y desde la Plataforma deseamos cubrir los máximos aspectos posibles. Por este motivo, bajo la bandera de la defensa de nuestra causa, solemos trasladarnos a otros países. Se trata de viajes totalmente diferentes, con destino a lugares tan distintos entre sí como Palestina, Guatemala o el Sáhara. No obstante, en todos ellos hay un denominador común: la mujer como víctima absoluta de ciertas circunstancias sociales, políticas, culturales, etc.

Ponemos nuestro punto de mira en la mujer como una persona que se ve envuelta en los conflictos y que no tiene voz ni voto; la mujer excluida, la que no es nada, la mujer como botín de guerra (pues en muchas guerras se les viola como símbolo de triunfo). Y cuando se está intentando sobrellevar la lucha por la supervivencia de un país, los problemas de la mujer se convierten en algo minoritario. Ante los problemas de todo un país en conflicto, los asuntos relativos a la mujer se desestiman en grandísima medida. Sin embargo, ésta vive la victoria y la frustración en sus carnes.

Podemos decir que nuestra Plataforma se adapta a las circunstancias. En cada sitio, los requerimientos son diferentes. Por ello, en algunos lugares hemos solicitado un observatorio de la violencia de la mujer; en otros, lo que se ha pedido ha sido la imposición de la presencia femenina en la sociedad y en otras ocasiones se ha luchado por la visibilización de las reivindicaciones femeninas. El mundo está muy dividido culturalmente y, por mucho que se respeten las culturas, lo que tratamos fundamentalmente es de visibilizar y empoderizar a la mujer.

Los medios de comunicación son una parte imprescindible en nuestra lucha y, al ser artistas, las componentes de la Plataforma tenemos las cosas más fáciles, en el sentido de que gracias a nuestras profesiones se nos abren amplias y valiosas vías de acceso a la sociedad. Cuando hablo de “sociedad”, me refiero también a los gobiernos, pues, por supuesto, desde la Plataforma llevamos a cabo negociaciones políticas e incluso a nivel de organizaciones. Puedo decir, por tanto, que la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género constituye un magnífico vehículo encargado de trasladar nuestras ideas, proyectos y reivindicaciones a los medios de comunicación. Nuestra relación con ellos es muy estrecha, hasta el punto de que incluso llevamos prensa a nuestros viajes para que actúen como testigos de lo que se está viviendo y lo que está ocurriendo en el mundo, para que todo salga a la luz.

“El Gobierno nos apoya”
Afortunadamente, puedo decir que hemos recibido muchos apoyos políticos y hemos tenido la oportunidad de trabajar conjuntamente con el Gobierno; me refiero tanto al PP como al PSOE, porque finalmente estamos hablando de temas humanitarios. De algunos partidos  recibimos más apoyo que de otros en diferentes momentos, pero en definitiva, todos ellos cooperan en una u otra medida.

En otras ocasiones, hemos trabajado con los distintos ministerios. A veces hemos trabajado con el Ministerio de Asuntos Exteriores, otras veces, con el Ministerio de Igualdad, etc. Es decir, recurrimos a unos u otros en función de los temas que abordemos.

Por suerte, esta cooperación también la encontramos en países extranjeros, puesto que necesitamos apoyo en los países que visitamos. En este sentido, el papel que desempeñan las embajadas es fundamental.

En ocasiones se frivoliza con nuestra imagen. No obstante, como mujeres artistas que somos, los hilos que movemos son muy serios, y gracias a nuestro trabajo se obtienen logros muy importantes. En nuestra búsqueda del cambio y del equilibrio mezclamos muchos elementos, desde lo político hasta lo social o lo lúdico (muchas veces lo lúdico constituye el bálsamo más efectivo). Me refiero, por ejemplo, a situaciones de conflicto.

Para las personas que están formando parte de esta Plataforma, este tipo de apoyo constituye algo muy gratificante, puesto que, a mi juicio, no hay nada peor que ver las cosas que están pasando ahí fuera y estar de brazos cruzados sin poder hacer nada.

El nuestro es un trabajo duro. Cristina del Valle es la fundadora y presidenta de la Plataforma y Mª Dolores Bañón es la vicepresidenta. El resto de miembros vamos turnándonos en cuanto a las  funciones que desempeñamos. Yo, por ejemplo, en estos momentos me encargo de las labores de coordinación de actrices y de textos (para recitales y demás).


“Los grandes logros se obtienen poco a poco…”

Para mí, lo más importante es el día a día, los pequeños logros, el decir “por esto no paso”. O en mi caso, por ejemplo, el escoger unos textos en lugar de otros.

Últimamente he estado participando en el programa La Ventana y La Ventana de Verano, de la Cadena SER. El programa gira en torno a tertulias sobre literatura. En él lo hemos pasado muy bien. Carlos Carnicero es una persona a la que adoro, que está muy comprometido también con los temas de la mujer. No obstante,  por estar comprometido no esconde sus opiniones y las expone libremente. Ambos solíamos debatir acerca del tratamiento que se le ha dado a la mujer en la literatura a lo largo del tiempo. Y en una cosa estábamos de acuerdo: muchos genios de la literatura han escrito maravillas en las que, no obstante, el tratamiento que se hacía de la mujer dejaba mucho que desear.

Se han creado textos preciosos en los que, sin embargo, la mujer se humilla ante el hombre y acata sus deseos sin vacilación. Son escritos que consideramos genialidades, pero que tenemos que saber hasta qué punto están divinamente escritos.

Por lo tanto, el lector razonable ha de tener en cuenta que en muchos casos se encuentra ante textos exquisitos, pero con contenidos no del todo aceptables.

Deberíamos hacer un buen uso del arte, pues éste tiene una parte abstracta que llega al alma de una manera especial. Tiene el poder de la sintonización  con el pueblo, con la gente. Yo vivo pensando que el arte tiene un enorme poder de concienciación, pues de otro modo, no podría desempeñar mi trabajo con la misma satisfacción. Sin embargo, por mucha luz que arroje el arte en todas sus facetas, es fundamental la existencia de otro tipo de apoyos. Me refiero, por ejemplo, a las leyes. Es preciso que éstas se cumplan.

Y sobre todo, necesitamos educación, pero una educación desde el principio. Es decir, ya desde niños deberíamos ir adquiriendo ciertas doctrinas y enseñanzas fundamentadas sobre la base del respeto. En este sentido, y como parte de esta enseñanza, he de hacer referencia a la incuestionable importancia que ostentan los medios de comunicación como elementos que ejercen un impacto sobre la población y que pueden influir en las actitudes.

A mí, personalmente, me gustaría que se implicaran en mayor medida tanto las cadenas de televisión, como los productores y demás agentes relacionados con los medios audiovisuales, teniendo en cuenta el enorme potencial que tienen como canales de difusión.

“En la película Malamuerte interpreté a una mujer maltratada”

En la película Malamuerte interpreté el personaje de Paula, una mujer que sufre en su piel la lacra del maltrato. Su padre maltrataba a su madre y, de pronto, empezó a abusar también de ella, tanto física como sexualmente. El espectador se adentra en el conocimiento de un personaje con mucha angustia y lleno de oscuridades que, por sus experiencias vitales, posee la capacidad de entrar en contacto con el dolor más profundo que se pueda sentir. Para prepararme el papel, me fue muy útil la experiencia de muchas mujeres a las que he conocido a través de la Plataforma.
Hubo una secuencia absolutamente improvisada durante el rodaje en la que di rienda suelta a toda esa información que tenía en mi memoria y en el subconsciente. En esta escena trabajé mucho la sensación producida por los  muchos testimonios que había recibido por parte de mujeres que habían sufrido malos tratos. Ninguno corresponde al que yo inventé en ese momento, pero empecé a sentir muy claro ese sufrimiento que me habían transmitido, y así lo expresé en aquel instante. De este modo, pude recrear una historia absolutamente posible. Estoy segura de que la historia que yo termino contando ahí no va a ser ajena, por desgracia, a muchas mujeres.

Fue muy fructífero para mí representar el personaje de Paula, puesto que ese papel me puso al límite de muchas situaciones. No obstante, no es la historia que a mí me gustaría oír. Lo bueno son las historias de las supervivientes, de las mujeres después de haber vivido en lo más profundo…
A parte del físico, hay otro tipo de maltrato, que es el psicológico. Estamos de acuerdo en que no se te agrede físicamente, pero si lo sufres, puedes llegar a morir igual.
Hoy puedo enorgullecerme de haber conocido mujeres que han salido de situaciones límites; mujeres íntegras, fuertes, enteras, profesionales; que enseñan, que dan, que reciben, que son, que viven… Saber que eso es posible, a mí me da esperanza en la vida en general, en el ser humano y en su poder de recuperación, de supervivencia, de llegar más allá y de encontrarse a sí mismo. Esto para mí supone un regalo absoluto.