1 dic. 2011

Deporte: Montañismo


Montañismo

El montañismo es uno de los deportes indicados para los amantes del medio ambiente y de los retos, pues su práctica supone la combinación de ambos factores. No obstante, es preciso poseer la preparación necesaria y ser conocedor de las técnicas adecuadas para poder llevar a cabo las distintas disciplinas que lo engloban.

Montañismo. Fuente: Federación
Madrileña de Montañismo
¿Qué es el montañismo?

Podemos definir el montañismo como una disciplina deportiva que implica determinadas técnicas de progresión en el medio montañoso.
Hay que diferenciar entre: senderismo, montañismo y alpinismo, tres disciplinas distintas.







Senderismo, montañismo y alpinismo
D. Jorge Cruz Pérez, Director de Comunicación de la Federación Madrileña de Montañismo nos aclara los conceptos referidos a cada una de estas disciplinas:

Senderismo. Fuente: Federación
Madrileña de Montañismo
·         Senderismo: Es la más sencilla de ellas. No obstante, paulatinamente se van utilizando distintas herramientas de progresión para poder caminar por medios montañosos. Se trata de accesorios de seguridad que permitan un paso seguro por este tipo de medios.
En principio, se usan bastones, pasando al uso de otras herramientas distintas a medida que se desarrollen actividades de mayor dificultad.


·         Montañismo: El montañismo como disciplina, se situaría entre el senderismo y el alpinismo (ésta última es la modalidad más complicada y que requiere más técnicas, formación y experiencia).

Alpinismo. Fuente: Federación
Madrileña de Montañismo
·         Alpinismo: Para su práctica se utilizan herramientas que presentan una mayor complejidad en cuanto a diseño y utilización. Es una actividad de mediana dificultad.


Hay un elemento que define la diferencia entre montañismo y alpinismo: el hielo. No obstante, se trata de una diferencia poco definida, aunque la nieve también puede serlo. Por lo tanto, la definición no tiene unas barreras muy claras, pues esto depende de factores tales como el estado de la nieve, la meteorología, etc. Dependiendo de ello, podremos optar por una u otra técnica.

Una vez expuesto lo anterior, podemos afirmar que existen varios tipos de montañismo. La escala oscilaría desde la actividad más sencilla en la montaña (representada por el senderismo) hasta el alpinismo, cuyas técnicas se tornan más complicadas y complejas.

¿Podemos realizar estos deportes en cualquier época del año?

Según este experto, podremos practicar a lo largo del año, dependiendo de las distintas disciplinas de que se trate, así como de las circunstancias y de cada proyecto previsto.

El senderismo es practicable tanto en verano como en el resto del año, cuando haya poca o nula innivación. En ningún caso podrá hacerse con nieve.

El montañismo puede practicarse todo el año, aunque en invierno habrá que bajar la cota. En la estación invernal se podrá practicar en altas cumbres con poca nieve.

El alpinismo está muy ligado al hielo y la nieve. Se puede practicar tanto en verano como en invierno, siempre que se trate de terreno nevado.

¿Qué nos aportan estos deportes?

Los beneficios de practicar cualquiera de estas tres disciplinas deportivas son evidentes.

A nivel físico, estamos ante deportes muy completos, puesto que requieren técnicas tanto de resistencia como de fuerza. En función de la complejidad de la disciplina que elijamos, existirá una mayor o menor carga de fuerza.
En este sentido, el senderismo requiere menor fuerza, mientras que el montañismo exige una fuerza intermedia, para terminar con el alpinismo, la modalidad más exigente.

Se trata de actividades aeróbicas que se alargan en el tiempo, con sus consecuentes beneficios para la salud.

A nivel psicológico, por el entorno natural en el que se desarrollan estos deportes, el individuo suele adquirir grandes niveles de relajación y optimismo.
Tanto el senderismo, como el montañismo o el alpinismo son deportes sociales. Por su naturaleza, se requiere de otros acompañantes, aunque solo sea por motivos de seguridad. Es fundamental que el sujeto no vaya solo, por su propia  seguridad. De este modo, la norma general consiste en avanzar en grupo.


¿Es preciso ser experto para practicar estos deportes?

Como todos los deportes, es necesario que hayamos adquirido los niveles básicos de conocimiento y experiencia. La formación para la práctica de estos (u otros tipos de deporte) es primordial.
Lo ideal es comenzar con el senderismo e ir evolucionando progresivamente, si se desea, a medida que vayamos adquiriendo experiencia.
Se ha de complementar la experiencia con la formación, que es esencial (técnicas, conocimiento acerca de los materiales, etc.).


Equipo necesario

D. Jorge Cruz Pérez nos habla del equipo básico en cada caso. Necesitaremos lo siguiente:

1.   Senderismo: Calzado con suela adecuada al terreno, por lo cual, ha de contar con una goma adherente para garantizar una buena sujeción, incluso en casos de lluvia. En cuanto a la ropa, existe la llamada “técnica de las tres capas”. Esto significa que el deportista ha de ir cubierto con una primera capa transpirable que consiga eliminar el sudor del cuerpo y mantenerlo seco. La segunda es una capa térmica cuya misión consiste en aislar de la temperatura exterior. Y, por último, la tercera capa mantendrá cierto grado de transpirabilidad en un  sentido, de dentro hacia fuera, y será capaz de eliminar el vapor de agua.
Combinando estas tres capas podremos desarrollar esta actividad, tanto en invierno como en verano. Es necesario enfocar estas tres capas, sobre todo hacia el tronco. Durante los meses de verano se podrá prescindir del uso de estas capas por la parte de las piernas. Sin embargo, no se deberá usar pantalones cortos ni manga corta, sino tejidos ligeros con colores claros. De este modo se evitarán, por ejemplo, picaduras de insectos y quemaduras solares. Completaremos la equipación con una pequeña mochila que contenga elementos que nos puedan resultar necesarios, tales como: cantimplora con agua (el agua es imprescindible), alimentos, barritas de cereales, frutos secos, un pequeño botiquín y teléfono móvil con su carga completa). Ya al practicar senderismo se puede comenzar a utilizar bastones.

2.   Montañismo: En este caso, aumentaríamos el tamaño de nuestra mochila (igualmente equipada), puesto que ascenderemos a una mayor altura. Se mantendrán las tres capas en la parte superior del cuerpo y en la inferior llevaremos, como mínimo, dos. Además de los bastones, contaremos con una pequeña cuerda de travesía de treinta metros, un arnés y un casco, así como algún mosquetón. Asimismo, es fundamental dotarse de un mapa (así como de tener nociones sobre su lectura) y de una brújula (si se domina su manejo). Con estos elementos, estaremos dotados para resolver la mayoría de los problemas que se nos puedan presentar en terreno montañoso.

3.   Alpinismo: A todo el equipamiento mencionado anteriormente, hay que sumarle algunos elementos más. La mochila ha de ser de mayor tamaño (puesto que ha de contener más prendas). En este caso, las prendas requerirán grosores mayores. También aumentará el tamaño y la rigidez de las botas. Se incluirán los crampones (accesorios para las botas) y una piolet (especie de pico que sirve para afianzar nuestros pasos, o lo que es lo mismo, nuestra progresión). Debemos conocer a la perfección las técnicas de uso del mapa y la brújula. En esta modalidad también es muy importante el uso del casco y, sobre todo, contar con una excelente formación. Llegados a este punto hemos de dominar técnicas muy avanzadas de progresión.

-          Federación Madrileña de Montañismo:
   
      www.fmm.es
          




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